PROPOSICIÓN CONJUNTA PSOE-C’S-GANEMOS PARA LA EQUIPARACIÓN SALARIAL DE LAS FUERZAS Y CUERPOS DE SEGURIDAD DEL ESTADO Y LA MEJORA DE SUS CONDICIONES SOCIOLABORALES.

APROBADA CON ENMIENDA TRANSACCIONAL DEL PP

JUSTIFICACIÓN

La Guardia Civil y la Policía Nacional son dos de las instituciones mejor valoradas sistemáticamente por los españoles. Su reconocimiento es notorio también en el ámbito internacional por su profesionalidad, responsabilidad y eficacia. La seguridad de la que disfrutan los españoles, así como la experiencia en lucha antiterrorista de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, sitúan a España como país de referencia en todo el mundo.

Sin embargo, a día de hoy existen diferencias intolerables en las condiciones de los agentes de diferentes cuerpos. La Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (Ley Orgánica 2/1986), establece en su artículo 6 que: «Tendrán derecho a una remuneración justa que contemple su nivel de formación, régimen de incompatibilidades, movilidad por razones de servicio, dedicación y el riesgo que comporta su misión, así como la especificidad de los horarios de trabajo y su peculiar estructura.»

Resulta evidente que el Gobierno no está cumpliendo con esta obligación pues la diferencia salarial existente entre los cuerpos policiales no solo se ha reducido, sino que se ha visto incrementada. Solo hace falta observar la diferencia retributiva que existe entre los cuerpos policiales que conforman las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, siendo los agentes de la Guardia Civil los que perciben un menor sueldo respecto a los agentes de Policía Nacional, y éstos respecto las policías autonómicas

Desde su creación el 13 de mayo de 1844, la Guardia Civil ha venido realizando una excelente labor en favor de los ciudadanos, la libertad, y la democracia. Como resultado, y fruto del reconocimiento a su trabajo y buen hacer para mantener y mejorar la seguridad de nuestros ciudadanos, la Guardia Civil sigue siendo una de las instituciones más valoradas por los españoles.

Pero este respeto y admiración a la institución, siguen sin verse reflejados en la dimensión retributiva, pues los niveles salariales en los que se encuentra la Guardia Civil actualmente quedan muy por debajo de los de otros cuerpos policiales, especialmente de los niveles salariales de policías autonómicas y locales, siendo estos últimos mucho mayores. En algunas ocasiones, esta diferencia salarial llega a ser incluso del 30%, provocando así un gran desánimo entre los agentes de la Guardia Civil, quienes siguen adhiriéndose al cuerpo a pesar del sacrificio salarial que ello conlleva.

Tal es la diferenciación retributiva que, además de las reclamaciones relativas a la falta de efectivos, el mal estado de las dependencias, o la falta de formación y de medios para la correcta prestación del servicio, todas las asociaciones profesionales de la Guardia Civil vienen coincidiendo en la urgente necesidad de incrementar los salarios respecto del resto de cuerpos policiales, de cara a no agudizar aún más la falta de efectivos que vienen sufriendo.

De este modo, la equiparación salarial de los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con los de las policías autonómicas ha sido una de las exigencias ineludibles que, por ejemplo, el grupo Cs ha puesto al Gobierno como condición para aprobar los Presupuestos Generales del Estado de 2018

Y es que la profesionalidad y la peligrosidad inherente al desempeño de la actividad policial exigen y justifican que tanto los policías nacionales como los guardias civiles gocen de unas retribuciones dignas y acordes con la dificultad y el riesgo de sus funciones. Esta profesionalidad se resiente cuando policías y guardias civiles advierten que no existe justicia retributiva al plantearse graves discriminaciones salariales con otros profesionales de nuestro sistema de seguridad pública.

Para luchar contra ello, es cierto que el Gobierno socialista inició ya en el año 2005, con las organizaciones sindicales de la policía un programa de equiparación salarial a tres años, que se extendió a los guardias civiles y que se vio interrumpido por la grave crisis económica que afectó a la economía del país y a la que solidariamente contribuyeron todos los servidores públicos con recortes en su salario.

Sin embargo, considerando que la situación económica de España ha mejorado notablemente, creemos necesario que se aborde nuevamente la equiparación salarial de guardias civiles y policías, atendiendo además a una demanda unánime de ambos cuerpos, y que es perfectamente asumible en las cuentas públicas que debe presentar el Gobierno en los próximos presupuestos.

En sentido contrario, el actual Ministerio del Interior ha sido continuista en los presupuestos mediante recortes y desmantelamiento de lo público. Hoy tenemos aproximadamente 20.000 agentes menos en nuestras calles entre Policía y Guardia Civil, y eso no solamente no se recupera, sino que se agrava.

Tenemos unidades de élite como la UCO y la UDEF con una alarmante falta de personal y eso tendría que haber conllevado en este presupuesto un aumento importante de medios en lo que se refiere a personal, debiendo agradecer y reconocer el trabajo y el servicio de los profesionales tanto de la Policía como de la Guardia Civil, aumentando las retribuciones de policías y guardias civiles. En este sentido, se ha presentado una enmienda a los presupuestos que con voluntad política se puede llevar a cabo para la equiparación de la Guardia Civil en materia retributiva a la Policía Nacional.

No obstante, hay otras muchas propuestas importantes y necesarias en el ámbito de la Policía y la Guardia Civil, por ejemplo el aumento de la acción social y de la formación o la compra de chalecos antibalas, así como el aumento de las subvenciones a las asociaciones que el Grupo Popular y Ciudadanos han aceptado, al hacer una transaccional con el Grupo Unidos Podemos, para que este mismo año se pase de 120.000 a 220.000 euros, es decir, aumentar la partida en 100.000 euros para que las asociaciones puedan desarrollarse de mejor forma. Sin embargo, es necesario equiparar de una vez por todas los sueldos de guardias civiles y policías y, de esa manera, ir avanzando en la equiparación no solo entre los dos cuerpos nacionales, sino entre los cuerpos autonómicos.

La mejor forma de reconocer a nuestros profesionales es poner a su disposición mejores medios para trabajar, unas retribuciones justas, que las comisarías y los acuartelamientos sean instalaciones dignas en las que puedan desarrollar de forma óptima su trabajo y su labor. En resumen, ha y que trabajar para mejorar las condiciones socio-laborales de los trabajadores y las trabajadoras de la Policía y de la Guardia Civil. Insistimos en la necesaria equiparación retributiva de ambos cuerpos y debemos seguir trabajando en el desarrollo normativo de asociaciones profesionales, los CES y otras muchas cuestiones, chalecos antibalas y todos los medios que necesitan para desarrollar su trabajo de forma cotidiana.

Por todas estas razones, es necesario que la Diputación y el resto de administraciones tomen cartas en el asunto.

En consecuencia, por este Grupo se propone al Pleno la adopción del siguiente ACUERDO:

Primero.- Promover un Acuerdo Marco que iguale los niveles salariales y las condiciones de trabajo y de conciliación, promoviendo la equidad y la igualdad en el seno de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en base a marcos competenciales homologables entre ellas.

Segundo.- Instar al Gobierno a la progresiva y efectiva equiparación salarial de los policías y guardias civiles con otros cuerpos policiales, comprometiendo para ello una dotación presupuestaria suficiente.

Tercero.- Impulsar medidas en favor de la mejora de las condiciones sociolaborales de los trabajadores y trabajadoras de las Policías y la Guardia Civil.

En Salamanca, a 23 de febrero de 2018.

OBSERVACIONES:

Color azul: enmienda PP

Color amarilLo: propuestas C’s en el Congreso

Color rojo, propuestas PSOE en el Congreso

Color violeta: propuestas UP en el Congreso

Finalmente, se retira la parte de justificación y sólo se vota la parte dispositiva, aprobándose por unanimidad.