La única manera de ejercer una fiscalización y un control real y efectivo sobre la gestión de Fernández Mañueco, y sobre lo sucedido con su presunta implicación en el ‘Caso Lezo’ es la celebración de un Pleno Extraordinario.

Teníamos un acuerdo cerrado con C’s pero, tras una reunión con el portavoz del Partido Popular los naranjas dijeron: “donde dije Digo, digo Diego” ¿Quién manda en Ciudadanos? ¿A quién defiende? Mientras los socialistas se ponen de perfil, seguimos apostando por la celebración de un Pleno Extraordinario convocado por la oposición, que oblique al Alcalde a responder directa y personalmente a nuestras preguntas como representantes de la ciudadanía. De momento… solo nuestras firmas figuran en nuestra solicitud por escrito. ¿Seguiremos con miedo otros veintidós años?