El grupo SIETE  ha vigilado y perseguido a activistas y colectivos sociales de la ciudad

Ganemos Salamanca considera acreditado que el Grupo SIETE de la Policía Local ha funcionado de forma descontrolada y opaca invadiendo competencias del CNP y cometiendo numerosas ilegalidades y vulneración de derechos humanos . Tal y como explica el concejal Gabriel de la Mora  “ha existido un exceso de control por parte de la Policía Local hacia las personas en el ejercicio de derechos fundamentales y libertades públicas, mediante una vigilancia previa no justificada propia de un estado policial y no de un estado de libertades”,

            Durante años el Grupo SIETE de la Policía Local de Salamanca se habría dedicado a vigilar y controlar de forma desproporcionada a activistas en manifestaciones, además de investigar a concretos colectivos sociales y políticos de la ciudad, invadiendo competencias de la Policía Nacional

Además, el concejal asevera que estas actuaciones “pueden conllevar una evidente puesta en riesgo, e incluso la vulneración del derecho a la protesta sin presiones o la intimidad y privacidad de la información de las personas. Y todo ello, sin que se advierta ningún interés público, no existiendo resultados positivos ni en la prevención ni en la represión de la vulneración de la normativa municipal o la perturbación del tráfico, objetivo legal de la actuación de la Policía Municipal en el seno de concentraciones y manifestaciones. Ni mucho menos en la prevención de delitos, de los que además no sería competente la Policía Local”. De este modo, también se podría concluir la invasión de competencias del Cuerpo Nacional de Policía, puesto que el control del orden público en esta materia correspondería a dicha institución.

Asimismo, los documentos y operativos revisados se considerarían por el jefe de la Policía Local “documentos de campo”, sólo disponibles dentro del grupo y para su conocimiento exclusivo, por lo que su verdadero uso o destino no queda claramente establecido, pudiendo por ello entender la nula utilidad de estos operativos desde el punto de vista del interés general, al no constar la apertura de ni un solo procedimiento administrativo sancionador o judicial derivado del operativo ‘Manifa’.

            Al mismo tiempo, ha hecho la ‘vista gorda’ con respecto a las ilegalidades de algunos empresarios de la ciudad, incluso aprobando amnistías.

Finalmente, según De la Mora “esta persecución contrasta claramente con la mano ancha hacia los amigos empresarios del alcalde y el PP, como el dueño del Hotel Corona Sol o los hosteleros amnistiados hace un par de años por no cumplir en sus establecimientos comerciales con la normativa de seguridad, incendios y accesibilidad, con grave riesgo para los clientes y personas usuarias”.

Unidad de control político-social. Investigación a activistas y colectivos sociales

En el informe del Grupo SIETE elaborado por el Jefe de la Policía Local para la comisión especial constaba como misión principal del grupo el constituirse como un servicio de información, “en especial los dirigidos a conocer la composición, proyectos y contactos de los grupos que haya o pudiera haber en la Ciudad de Salamanca”, constando numerosos operativos relacionados directamente con colectivos sociales, así como actuaciones de paisano en concentraciones ciudadanas y manifestaciones: el operativo ‘manifa’.

De la investigación realizada por los grupos de la oposición se ha podido evidenciar la obtención de información y fotografías de los participantes con objeto de identificarlos y conocer su adscripción a movimientos, organizaciones sociales, sindicales y políticas de la ciudad. De hecho constan seguimientos e investigaciones sin relación con ilícitos penales o administrativos, de menor relevancia, e incluso por el mero ejercicio de derechos fundamentales como la libertad de información, expresión, reunión o petición, cometiendo además errores graves en la identificación de personas, con posible vulneración de sus derechos, como el denominado operativo ‘Fofito’.

En este sentido, incluso se ha comprobado la existencia de información sobre líderes de protestas vecinales sin justificar ningún tipo de indicio de comisión, ni siquiera de ilícitos administrativos, y únicamente a efectos preventivos, así como la realización de numerosos operativos de vigilancia a colectivos sociales y políticos, por motivos diversos pero unidos siempre por tratarse de colectivos ligados a la izquierda social y libertaria y, en otros casos, a la extrema derecha de la ciudad, dejando a las claras “que mientras que a unos se les persigue, a otros no solo se les tolera sino que se les protege, por parte del PP, la policía local y el gobierno municipal.

Por todo ello, el Grupo SIETE se habría convertido en unidad de control político-social en el seno de la Policía Local de Salamanca, del mismo modo que el ex-Ministro del Interior del PP, Fernández Díaz, habría estado utilizando su cargo para investigar a adversarios políticos, entendiendo que esta situación se ha reproducido en el ámbito local, con la configuración de este grupo especial secreto.

CSA Villafría y colectivo ‘13 monos’

De este modo, se puede deducir una clara persecución a ciertos colectivos que han sido objeto de investigación desde hace años. El colectivo de cultura libre y autogestionada ’13 monos’ que ha sido desalojado por la fuerza y sin previo aviso recientemente, habría sido investigado al menos desde 2013. Todavía resuena el intento de cierre del CSA Villafría paralizado por los juzgados, un local de reuniones de colectivos de izquierda libertaria, que fue objeto apenas hace dos años de la misma suerte: vigilancias, investigación y posterior orden de desalojo y cierre, por carecer de “licencia para reunirse”, esto es, licencia de “actividades inocuas”, vulnerando con su intento de desalojo el derecho fundamental de reunión y asociación.

ASELUS, CSA-La Perrera y Colectivo Almargen

Pero no serían los únicos. El colectivo ASELUS de estudiantes latinoamericanos, el CSA-La Perrera, e incluso el colectivo Almargen también habrían sido objeto de investigaciones secretas en los últimos años. Todos ellos son colectivos de carácter social, sin ánimo de lucro y cuya única finalidad es promover una cultura libre, solidaria y autogestionada, fuera de los cauces comerciales.

Este control y vigilancia contrasta con la inexistencia de operativor de investigación hacia grandes empresas que diariamente incumplen la normativa municipal, con el grave menoscabo para la seguridad de las personas que ello supone. Y contrasta más si cabe con los operativos relacionados con grupos de extrema derecha, como el Centro Social y Nacional (de carácter xenófobo) o Democracia Nacional, los cuales se han beneficiado de tolerancia política y policial, permitiendo que utilicen espacios municipales para generar odio y exclusión hacia las personas extranjeras en nuestra ciudad, incluso llegando a proteger a estos colectivos, ofreciendo servicio de seguridad en sus actos.

de |2018-06-07T22:13:49+00:007 junio 2018|Ayuntamiento, Ciudad, Denuncias|

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Ganemos Salamanca

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