Propuestas de gestión:

Modelo 1. Gestión autónoma de la Diputación mediante la contratación de personal y una estable, suficiente y adecuada dotación presupuestaria.

En este marco general, se requeriría al menos de un Director técnico con conocimiento de gestión de sistemas agrarios a nivel de máster, varios técnicos expertos cada uno de ellos en comunicación y extensión agraria, gestión pastoral, cultivos extensivos y gestión forestal, al menos a nivel de graduado y un administrativo, además del apoyo de los servicios generales, en especial del área de informática, de la Diputación.

Este equipo sería el responsable de redactar el plan general, contando con el asesoramiento de diversos expertos, valorando los costos presupuestarios que requeriría el plan general y los distintos proyectos básicos de experimentación, capacitación y extensión, apostando por una dotación presupuestaria estable, suficiente y adecuada.

Modelo 2. Convenio de gestión con la Junta de Castilla y León.

La competencia en materia de medio ambiente, agricultura, ganadería, así como en investigación, educación y desarrollo agrario, es exclusiva de la Junta de Castilla y León, siendo por ello conveniente que el centro estuviera bajo el amparo de la Consejería de Agricultura, mediante la creación de un instituto autónomo, cofinanciado por ambas instituciones, y bajo un convenio marco en el que se establecieran los derechos y obligaciones de cada de una de las administraciones, conforme a las negociaciones que habría que llevar a cabo, siendo quizá de interés declarar la dehesa como Monte de Utilidad Pública.

Modelo 3. Mantenimiento de la situación actual, incorporando mejoras en la gestión y nuevos proyectos de investigación, experimentación y extensión

Las anteriores propuestas requieren de un apoyo político y presupuestario muy superior al actual. No obstante, es posible caminar en una mejora lenta y gradual. Por ello, proponemos un decálogo de propuestas de mejora:

  1. Contratación de un Director Técnico, con conocimientos de gestión de sistemas agrarios a nivel de máster y conocimientos de comunicación y extensión agraria.
  2. Redacción del plan de ordenación general de los recursos y actividades.
  3. Introducción de sistemas de control de las producciones mediante sistemas informatizados en relación, al menos, a la gestión de los cultivos, el monte y las distintas especies ganaderas.
  4. Conversión ecológica de la finca para certificar las producciones conforme la normativa vigente, cumpliendo con los requisitos de gestión inherentes a dicha condición.
  5. Mejora de la gestión forestal, con el objetivo de la conservación de las masas existentes y la realización de experimentos. Esta propuesta probablemente requeriría la reserva de ciertos cuarteles para la regeneración natural y experiencias de repoblación con bellotas y plantones micorrizados.
  6. Introducción del porcino ibérico. La gestión de los distintos ganados en una explotación es un asunto complejo, pero que reporta grandes beneficios tanto económicos como ecológicos, siendo evidente que no puede entenderse una dehesa de encinas sin el porcino ibérico que aproveche las montaneras, no siendo imprescindible la adquisición de reproductoras en el corto plazo.
  7. Apertura de las bases de la convocatoria de proyectos de investigación a cualquier organización dedicada a la investigación agraria, mediante concurrencia competitiva, lo que incentivaría la participación de equipos profesionales consolidados. Una buena opción podría ser financiar tesis doctorales o contratos post-doctorales y los gastos de experimentación/seguimiento integrarlos en la gestión ordinaria.
  8. Promover nuevas líneas de investigación y desarrollo en relación a proyectos relacionados con nuevas tecnologías aplicables a la dehesa de Castro-Enríquez, proyectos de experimentación con pastizales y mejora de especies pratenses, proyectos para estudios de conservación del monte (seca, repoblaciones, etc.). Se trataría de reorientar parte de la financiación existente hacia los proyectos de investigación y experimentación que la propia Diputación no podría llevar a cabo de forma directa, al carecer de personal adecuado.
  9. Establecer un plan de extensión y difusión agraria que en primer lugar difunda las actividades y experiencias de Castro-Enríquez a los sectores interesados y en segundo lugar todas las innovaciones y mejoras relacionadas con la dehesa que se han venido produciendo desde hace décadas. Este plan debe contener numerosas acciones informativas y divulgativas, así como encuentros y visitas a fincas de todo el oeste peninsular para cualquier profesional. Esta acción puede realizarse mediante la contratación de personal especializado o mediante la externalización mediante convocatoria competitiva entre organizaciones y empresas del sector especializadas en la dehesa y la extensión y la comunicación agraria.
  10. Realización de cursos prácticos de especialización dedicados a la poda del encinar, realizados por profesionales con conocimiento teórico y experiencia acreditada, mediante convenios con la Consejería de Educación y el ECyL