No disponer en Salamanca de un área para autocaravanas o cómo perder miles de turistas al año 

Hace casi un año, en el pleno del 7 de octubre Ganemos Salamanca presentamos una moción para Crear un área regulada de estacionamiento y pernoctación de autocaravanas en la que se pedía el acuerdo para, habilitar en nuestro municipio al menos una zona como área de Autocaravanas dotada convenientemente, y para la que se debería incluir una partida específica en el presupuesto para 2017.  

Esta moción fue rechazada por el resto de los grupos municipales, que no entendían la necesidad de la misma y que además alegaron que se trataría de una actividad que entraría en competencia desleal con otros establecimientos. Por supuesto, no dejaron de jactarse de que otra vez una propuesta del grupo Ganemos Salamanca sería rechazada por unanimidad. 

No nos sorprende que el problema generado por la falta de un área para autocaravanas haya salido a la prensa en estos últimos días. Hasta el presidente de los hosteleros ha declarado “que las administraciones locales deberían regular, por ejemplo, habilitando un espacio y que se pagara un canon por la utilización de unos servicios y por la limpieza del entorno de la autocaravana”. También el presidente de la Asociación de Campings de Salamanca, ha afirmado: “No entendemos que compren una autocaravana de 70 mil euros y después no puedan pagar 17 euros por ir a un camping donde tienen desagües directos, pueden coger agua limpia e incluso disfrutar de la piscina”.  

Está claro, que cuando se rechazó esta moción no quisieron tener en cuenta ni que nuestra ciudad es “atravesada” por más de 7.000 autocaravanas a lo largo del año, que un número de ellas entre 20-50 diariamente estacionan aquí, y sobre todo que las personas que se desplazan en autocaravanas a lo largo de Europa, no tienen por costumbre acudir a campings, salvo cuando desean acampar, y entonces ningún área de pernoctación es una competencia. Las áreas de pernoctación de autocaravanas no son competencia, más bien son complemento a otros servicios, y tampoco es un problema de dinero, se trata de un turismo de calidad y alto nivel adquisitivo.

Autocaravanas

Las personas que viajan en autocaravana pernoctan una media de dos noches cuando tienen la oportunidad de estacionar adecuadamente y visitan la ciudad donde paran, haciendo un gasto medio de 100€ al día en restaurantes, entradas a monumentos y en el pequeño comercio.  

Lo que sí buscan es un lugar en la misma ciudad, que no tiene por qué ser céntrico, pero que debe encontrarse a una distancia en la que el desplazamiento al mismo pueda realizarse andando, en bicicleta o en trasporte público. Salamanca posee varios solares de titularidad municipal que reúnen estas condiciones, y económicamente la inversión para habilitar una zona para ese uso, es mucho menor que la que se ha realizado, por poner un ejemplo, en el aparcamiento de la chopera de La Aldehuela. 

Nuestra ciudad tiene una ubicación privilegiada para poder atraer a este colectivo, y posee un indudable atractivo monumental y cultural, como Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Se encuentra en la Vía de la Plata y es paso obligado para aquellos que se desplazan desde Europa hacia el sur de España, Portugal y norte de África, siendo una ruta de gran interés para los amantes de las aves y la naturaleza, y que utilizan estos vehículos como principal medio de trasporte. Contar con un área de autocaravanas hará nuestra ciudad más hospitalaria y sin duda permitirá que muchos de ellos paren para conocerla y extenderán esta imagen amable por el resto de Europa.    

La Junta de Castilla y León promueve este tipo de instalaciones, y ciudades como Valladolid, Palencia, Burgos, León y Segovia disponen ya de áreas para autocaravanas con dotación de servicios. En Europa la mayoría de las ciudades cuentan con ellas; para botón un ejemplo: dos ciudades con las que Salamanca está Hermanada,  Brujas y Würzburg cuentan con este servicio.  

No perdamos otro año, y aprobemos un área de pernoctación y estacionamiento de autocaravanas en nuestra ciudad. Es una apuesta ganadora.