Las trabajadoras y trabajadores contratadas como refuerzo de verano en las piscinas municipales de Garrido están cobrando menos que el resto de la plantilla con las mismas tareas, porque se está aplicando un convenio que no es el recogido en el pliego de condiciones del servicio municipal. Una decisión unilateral de la empresa concesionaria, que viola el contrato, mientras el Ayuntamiento no hace nada. Hoy hemos solicitado por escrito toda la documentación relativa a la prestación de este servicio. Los sueldos de la plantilla salen de nuestros impuestos. Las empresas deben de respetar la legalidad laboral vigente y pagar sueldos dignos. Y el Ayuntamiento debe vigilar el cumplimiento de los contratos que firma, sin despilfarrar lo que es de todas y todos para beneficiar a las concesionarias privadas.