Adjudicar los contratos municipales a las empresas “amigas del PP” tiene “graves consecuencias para la ciudadanía”. El último caso, el del contrato de alumbrado público del Ayuntamiento de Salamanca, que el equipo de Gobierno del PP adjudicó a Aceinsa pese a contar con todos los informes municipales en contra y por el que el Consistorio deberá desembolsar ahora 700.000 euros en forma de indemnización, tras la última decisión del Tribunal Supremo, que rechaza el recurso interpuesto por el Ayuntamiento.

Ya es firme la sentencia del TSJ de Castilla y León que dictamina una indemnización para la empresa Etralux, que recurrió la adjudicación en los Tribunales. El Tribunal Supremo ha denegado el recurso de casación con que Mañueco y su grupo trataban de justificar la concesión de este contrato, que salió adelante pese a tener en contra todos los informes del funcionariado municipal

Esta es la cantidad con la que las arcas municipales salmantinas deben indemnizar a otra empresa, Etralux, que llevó la adjudicación a los Tribunales al considerar que esta podría estar ‘amañada’. En efecto, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) anuló el contrato, adjudicado en 2012 por 12 millones de euros, al detectar “trato de favor” a Aceinsa, (empresa que da nombre al ya conocido ‘caso Aceinsa’). Como consecuencia de ello, quedaba pendiente una indemnización para Etralux equivalente al 6% del valor del contrato que, si no hubiera finalizado, habría pasado a manos de la empresa demandante, según el dictamen del TSJCyL.

La anulación de la adjudicación del contrato estaba hasta ahora en el aire, pendiente del recurso de casación interpuesto por el Ayuntamiento ante el Tribunal Supremo para tratar de evitar la indemnización, que ahora ya es inevitable. “Estas son las consecuencias del amiguismo del PP; más y más despilfarro del dinero de las y los salmantinos”, declara el concejal de Ganemos Gabriel Risco.

Ganemos Salamanca exige que esta indemnización sea desembolsada “no por la ciudadanía, sino por el alcalde Mañueco, sus dos tenientes de alcalde y quienes votaron a favor de ese acuerdo que iba en contra de todos los informes del funcionariado municipal”. Es decir “que paguen quienes se empeñaron en conceder este contrato a Aceinsa, incluso a sabiendas de que lo que estaban haciendo estaba fuera de la legalidad”.